Articles by eufonia

You are currently browsing eufonia’s articles.

daysbetweenstations

Days Between Stations
Days Between Stations
(Bright Orange Records)
2007
[post art prog rock]
Prod
: Days Between Stations + Jon Mattox
Site: http://www.daysbetweenstations.com
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/daysbetweenstationsband
Eval: 4.5/5
Art(e): Sepand Samzadeh

Tracks

  1. Requiem For The Living (13:25)
  2. Either/Or (7:33)
  3. Intermission 1 (2:13)
  4. How To Seduce A Ghost (4:55)
  5. Radio Song (4:23)
  6. Intermission 2 (1:36)
  7. Laudanum (22:13)
    Part I: A Long Goodbye
    Part II: Every One Is Here But You
    Part III: Nowhere
    Part IV: The Wake

Músicos/Musicians

  • Oscar Fuentes – piano + sintetizadores + programación + guitarra acústica (3) + bajo (5)
  • Sepand Samzadeh – guitarras + sintetizadores + vocoder (5)

con/with

  • Jeffrey Samzadeh – voz (1)
  • Jeremy Castillo – slide guitar (1) + guitarras (4, 7)
  • Jon Mattox – batería + percusión (1,2,4,5,7)
  • Vivi Rama – bajo (1,2,4,7)
  • Hollie – voz (2)
  • Marjory Fuentes – voz (3)
  • Jason Hemmens – sax (5,7)
  • Sean Erick – trompeta (5,7)
  • Kevin Williams – trombón (5,7)

Reseña/Review


by Ciro Velázquez

Whoa!

¡Vaya trip el que regala este dúo basado en Los Angeles!. Comienzas con un ambient con 6 minutos en donde tienes toda la sensación del post, con la añadida angustia de estar escuchando un anticlímax, a pesar de la excelente entrada del bajo y donde apenas lo que oyes son lamentos iraníes (y no me interpreten mal: esto realmente te tiene a la espera de qué sigue, no lo digo en tono negativo: todo lo contrario, el track logra dejarte 6 minutos en suspense y nunca quise darle fast forward al track, ¡vaya sensación!), luego la cosa cambia y comienzas a sentir que estás escuchando a la versión americana de Pure Reason Revolution, hasta llegar al último par de minutos con un pequeño Grand Finale… y es sólo el primer track: Requiem For The Living. De veras que desde los primeros sonidos del disco sabes que tienes algo importante enmedio de los oídos (y, por cierto, también entre las manos, la presentación del disco también es muy buena).

Oscar y Sepand aparentemente han sudado la gota gorda para lograr sacar este material y puedo decir para ambos y para uds. que nos leen, que cada gramo de esfuerzo ha valido la pena. Este disco es impactante. Te lleva por varios sub-géneros que van como ya mencioné, del post, pasando en ocasiones por pasajes de psych rock a-la-Floyd, tintes de progresivo  (escuchen el rock bañado de psych de Either/Or) y mucho, mucho, mucho rock. Como dato curioso, las primeras escuchadas del disco no sabía como clasificarlo, lo que más se acercaba y quizá es en el primer track era Pure Resason Revolution, pero había post, había psych, había progresivo… reviso la definición que los músicos dan a su estilo y pues uno de ellos dice que hacen art-rock mientras el otro lo define como post prog… finalmente son etiquetas, pero me dió gusto coincidir. Con todo y el manejo de varios subgéneros en el disco, sin embargo, la bnada logra una consistencia a lo largo de todo el álbum. Como músicos, este dúo hace un muy buen trabajo, y en esta entrega se hacen acompañar de parientes y amigos músicos que se siente que fuesen parte de un esfuerzo de años: todo parece perfectamente escogido para el resultado final: todo se escucha cohesionado.

El álbum es prácticamente instrumental con algunas voces en off (Intermission 1) los avisados lamentos en el track inicial y otras vocalizaciones (Hollie en Either/Or, que hace un trabajo desgarrador como en un concierto de Floyd). El mood del album es, por cierto, bastante oscuro aunque esto es quizá lo último que distingues enmedio de tanta energía auditiva.

El uso escaso pero eficaz y oportuno de los alientos (trompeta, sax y trombón) en Radio Song deja entrever que la banda puede intercalar otro tipo de sonidos y no se va a quedar en lo básico. Las cosas suenan interesantísimas en un track que tiene más componentes de tipo electrónico (“simple” uso de teclado y vocoder) y que va creciendo y creciendo y no te esperas el trabajo de los ya mencionados alientos hacia el final del track (pónganle también mucha atención a los últimos dos minutos del track final: Laudanum donde los instrumentos adquieren otra dimensión y -a mi gusto- más justa).

Luego del segundo intermedio llega “el” track del disco: los 22 minutos de Laudanum, con sus cuatro movimientos es un track que de la sensación de simpleza y elegante sencillez. Y esto se dice fácil, pero es de las cosas que considero más difíciles de lograr. La combinación de guitarras lacerantes (que no necesariamente explosivas, sobrevirtuosas o protagónicas y francamente es lo que menos esperaría aquí: no es un disco de un guitarrista solista: éste es el disco de una banda que ha trabajado para hacer su música) con el tranquilo sonido de los pianos y una sección rítmica que hace sólidamente su trabajo (ojo con el bajo) con una batería que anda más en el jazz en muchos pasajes, las percusiones y el uso del sax, la sección en donde los alientos hacen su trabajo, hasta se alcanza a escuchar -quizá por las guitarras- alguna reminiscencia del Ek-Tunkul de Jorge Reyes….francamente esta suite es una delicia… no quieres que acabe.

Impactante disco. Se dejó la vara bastante alta en espera del siguiente disco. Queremos que lo logren para seguir disfrutando de lo que hacen Days Between Stations.

Whoa!


by Jesús Díaz

 

He leído muchas reseñas entusiastas (como la de Ciro) sobre este disco y es con enorme alegría que confirmo que “rumors are true”, estamos ante un discazo. Lo que me sorprende aún más es que venga de una banda de apenas dos músicos (más invitados) y que además, sea en un tipo de música que es difícil de gustar a la primera. Me explico: es música predominantemente instrumental y además con un contenido visual o cinemático inusual hoy en dia, lo cual demanda más al escucha porque lo obliga a intentar asociar lo que está escuchando a alguna imagen o idea . Súmale a esto que es apenas su primer disco y entiendes entonces que la promesa de lo que vienen es -por lo menos- un compromiso gigantesco. Como cereza en un pastel, Oscar es orgullosamente mexicano y se encarga de recordarnos que el talento no sabe de geografía.

La música podríamos decir que tiene elementos del progresivo actual, como las texturas sónicas modernas a la Porcupine Tree (en sus momentos más espaciales) y algunos elementos instrumentales retro estilo Lunar Sea de Camel o Great Gig In The Sky de Floyd (ambos en la preciosa Either/Or que es mi favorita del disco). Pero no se queda ahí, incorpora fugazmente elementos tecno de manera juguetona y humorística en Radio Song, donde quizás tengamos un excelente ejemplo de progresivo bailable (¡Gulp! no creo que yo haya dicho esto).

Podría repasar canción por canción pero creo que mi compañero eufónico lo ha hecho de una manera inmejorable, por lo que quizás solo me remitiré a recomendar ampliamente este disco. Creo que ocuparía un lugar importante en cada casa de algún melómano que añore tiempos pasados pero que quiera vivir en el presente, con los elementos del presente. Sería demasiado darle una calificación perfecta porque éste es apenas su primer intento, y esa media nota que les falta para alcanzarla se le debe reservar a aquellos que lo intentan una y otra vez, sin cesar. Es pues, producto del esfuerzo.

Aun así, ¡Carajo! que buen inicio. Estaremos desde YA esperando su próximo trabajo.

 

Tags: , , ,

porcupinetree afraidofablankplanet editorpick

Porcupine Tree
Fear Of A Blank Planet
(Roadrunner/Atlantic)
2007 [04.23, 04.16 UK]
[hard progressive psych rock]
Prod
: Porcupine Tree
Site: http://www.porcupinetree.com
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/porcupinetree
Eval: 5/5
Art(e): Carl Glover (Aleph) + Lasse Hoile (foto)

Tracks

  1. Fear Of A Blank Planet (7:28)
  2. My Ashes (5:07)
  3. Anesthesize (17:42)
  4. Sentimental (5:26)
  5. Way Out Of Here (7:37)
  6. Sleep Together (7:28)

Músicos/Musicians

  • Steven Wilson – voz + guitarras
  • Richard Barbieri – teclados
  • Colin Edwin – bajo
  • Gavin Harrison – batería

con/with

  • Alex Lifeson – guitarra (solo) (3)
  • Robert Fripp – soundscapes (5)
  • John Wesley – voz (coros)

Reseña/Review


by Ciro Velázquez

Steven Wilson la vuelve a hacer… es una máquina de música en todo el sentido de la palabra, no conforme con el tiempo dedicado en Israel a Blackfield, para el Blackfield II, termina con Porcupine Tree el noveno disco de estudio de la banda y ¡de qué forma!. Hace unas semanas comentábamos en el programa de radio que estaba haciendo falta ese disco matón, el killer CD que perfilase para disco del año sin discusiones: helo aquí. y todavía no estamos ni a la mitad del año. El resto de las bandas tendrán que esforzarse… y mucho.

Todo está en su lugar, en un concepto que amalgama de todo y lo hace de forma casi orgánica entre Wilson, la banda completa como grupo y lo que se hace desde la composición, arreglos y hasta el sonido… ¡vaya! (y eso que no tengo la versión de 5.1 canales, que pronto tendré… ja!).

El disco arranca con el track homónimo a esta entrega: guitarras arpegiadas, un bajo que le da un tono oscurísimo al arranque del disco mientras entra la batería (qué buen trabajo de Harrison… desde In Absentia ha sido parte importante del mood de los Porcs). Con voces distorsionadas entre el In Absentia y Deadwing… algo de hard, sin serlo (las guitarras y la base rítmica haciendo un trabajo ágil, rápido, agresivo) al estilo del ya comentado In Absentia… y con los cambios característicos ya de la banda de una canción “tranquila” hacia la contundencia de los músicos…en riffs duros, hards… de hecho la sensación es muy parecida a In Absentia, el impacto es bueno, cosa que no me sucedió igual con Deadwing (que es un excelente disco también).

My Ashes, cambia el mood a algo más tranquilo… dreamer… acompañado de teclazos al piano bien colocados en tiempo por aquí y por allá… arreglos de cuerdas por todos lados en este corto pero excelente track, que te lleva al lado psíquico (que no psicodélico) de la banda, ese que te deja aturdido hasta el cerebelo, sobre todo porque sabes que lo que sigue es una nueva sorpresa….

¡Y vaya sorpresa! Anesthesize puede ser el mejor track del año… El arranque de Harrison en los tambores, mientras los teclados dulces y triángulos y percusiones adornan el inicio de los casi 18 minutos de éxtasis de este inolvidable track. Un track muy tranquilo durante los primeros 4 minutos después de los cuales entra un requinto de guitarra que anuncia el primer cambio… sonidos en off… para que un minuto después, los graves en la guitarra distorsionada, bajo y batería (y el excelente teclado al fondo) te vayan preparando mentalmente … y esperas … y esperas (como otro Voyage 34)… y comienza el ansia… y qué buena la batería… y qué buenos los arreglos… cuando más de un minuto después arranca el hard… el casi metal de varios tracks de los Porc… y te regresan al loop… continúa el ritmo… puro ritmo…. la voz frágil de Wilson que cómo combina bien con lo que hay atrás… ya estamos acostumbrados y la combinación funciona y la combinación no te permite decir que sea hard, que sea metal, Porcupine Tree hace su música como pocas bandas pueden decirlo… haciendo lo que los demás no pueden hacer… Acercándote al minuto 10 un pequeño crescendo… que anuncia que viene otro cambio, otro cambio que se da y para bien… atención al minuto 11… ahora si, durante un minuto el hard se hace presente pero de una manera natural, y el cambio es drástico… qué track!! Sigue un breve impasse… viene otro cambio… una círculo de voces… lento, dreamy, sublime y todo después de ese hard impresionante… psych es la palabra. Este track hace honor a su nombre… esto llega al cerebro, casi sin pasar por el oído… todo lo demás está anestesiado y el proceso se da a lo largo de todo el track casi sin que lo notes. Sí, los Porcs saben hacerlo: juegan con tu psique.

Anesthesize debió haber sido el último track. Difícil poner atención después de lo que acaba de pasar y, sin embargo, Sentimental también es capaz de tocar fibras con su piano lento que crece acompañándose por la base rítmica… el track lento, el track suave del disco, ecos, sonidos electrónicos por aquí y por allá…. bonito track.

Way Out Of Here y la voz quebradiza de Wilson casi susurrando en el inicio de este track que tiene sus cambios más agresivos, dejando esa sensación que sabe dejar muy bien la banda.

El disco se despide con un Sleep Together, que arranca suave pero energético a base de la batería y las atmósferas en el fondo, a medida que se prepara para despegar, lo que hace casi dos minutos después al nuevamente distorsionar la voz y agregar volumen a la distorsión de la guitarra y al bajo, mientras los teclados en el fondo crecen y crecen. ¡Qué buen bajo!

Pocas bandas crean su propio género. Vaya que Porcupine Tree ha navegado por varios estilos definiendo el suyo propio. Se están volviendo inconfundibles.

Es muy posible que este release ensombrezca el otro que espero tener por estos días con Marillion y su Somewhere Else (malas críticas) e incluso a Rush y Snakes & Arrows … Insisto, difícil la tienen las otras bandas. No te lo pierdas… es el disco matón del año… no hay lugar a dudas… no le pienses, haznos caso!!


by Jesús Díaz

No cabe duda que el Sr. Steven Wilson es un genio. Es prolífico, ayudando aquí, produciendo acá, colaborando en este otro lugar. Pero su principal proyecto es Porcupine Tree y se agradece sobre manera que no lo descuida en lo absoluto.Tenemos ahora Fear Of A Blank Planet, la última maqueta de la banda inglesa y es un portento de disco, total y absolutamente redondo.

Fear Of A Blank Planet. Un intro largo de guitarras arpegiadas y teclados atmosféricos hasta que entra la bateria (ojo, este instrumento juega un papel importante a lo largo del disco). Voces procesadas, rasgueos fuertes de guitarra (sin llegar a decibeles metálicos) hasta llegar a los inconfundibles y característicos coros que hacen la música de esta banda tan convincente y a la vez accesible. Un buen comienzo, pero solo un pequeño atisbo de lo que está por venir.

My Ashes. Una canción suave, melancólica, algo así como el Lazarus de este disco. El inicio con un piano rhodes nos recuerda por momentos a No Quarter de Zeppelin. Estoy seguro que este mismo intro es el que usan al abrir los créditos de su reciente DVD en vivo. Aparece en breve una voz susurrante, nítida con tímidos rasgueos de guitarra acústica, misma que al llegar al coro se funde con cuerdas (creo que es la primera vez que las usan). La melodía es hermosa y estarás por días repitiéndola en alguna parte de tu subconsciente, que parece ser es el área donde mejor trabaja la música de Porcupine Tree.

Anesthesize. Desde Sky Moves Sideways la banda no escribía un track de más de 15 minutos y no podían haber escogido momento mejor. No podrían haber escrito un track mejor, de hecho. De nuevo, Gavin Harrison hace todo un despliegue de buen gusto con las percusiones – siempre en primer plano – al inicio de la canción, donde aparece otra (si otra) bella melodía que aunque es simple parece contrastar con todo lo que pasa tras bambalinas. Entonces, alrededor del minuto 4 transcurrido aparece un contundente solo de guitarra cortesía de Alex Lifeson de Rush que termina por despejar las dudas (si algun ingenuo todavía las tenía) de que estamos frente una canción de esas que solo se escriben cada cierto número de años. Ritmos sincopados, con todos los instrumentos jugando un papel importante, a tiempos distintos creando una tapiz sónico indescriptible. De repente, la guitarra toma el control, con los riffs mas fuertes quizás de todo el disco creando un ritmo que desafiaría al más estoico de todos, al alma más impávida y gélida del planeta a no llevar el ritmo con la cabeza. Un mellotron suave de fondo, casi imperceptible da pie a la voz siempre bienvenida de Steve que gime “the dust in my soul makes me feel awake in my legs”. Wow…y apenas vamos a la mitad de la canción. Entrando al minuto 11 estamos ante la evidente fascinación del Sr. Wilson por los ritmos acitronados de Tool/Opeth/Meshugah y demás bandas de metal cerebral y es aquí donde no aguanto más y me paro a hacer mi obligado headbanging. Temo decir dura solo un breve tiempo porque pareciera que es en este momento que se disipa la tormenta (¿o que entras al vórtice del huracán?) y aparece un remanzo, con un pasaje lento que nos lleva de la mano, sedándonos hasta el final. Es así como termina la mejor canción que haya escrito Porcupine Tree en sus casi 25 años de existencia.

Sentimental. Track atmosférico, que bien podría haberse desprendido de Stupid Dream o de Lightbulb Sun. Caray, no sé cuántas veces voy a decir esto, pero va de nuevo: aparece oooootra bonita melodía en el coro, con suaves arpegios de piano. El cuerpo agradece este tipo de descansos después de que ha sido expuesto a tareas demandantes con fue el escuchar el track anterior.

Way Out Of Here. Otra participación de lujo tenemos aquí con el Señor Robert Fripp de King Crimson imprimiendo su sello con sus tradicionales soundscapes. Como es de esperarse estamos ante el corte más obscuro, menos inmediato pero no por eso menos reconfortante del disco. Por última ocasión, aparece algun rasgueo metálico de guitarra sólo para no dejarnos olvidar de quién se trata.

Sleep Together. Para cerrar el disco (si, todo tiene un fin…sniff!) la banda escoge este tema, también obscuro y con muchas atmósferas, loops y cuerdas. Richard Barbieri en los teclados y efectos electrónicos se pone a par con Colin Edwin en el bajo para hacer evidente que no son solo acompañantes sino piezas fundamentales en el sonido de los porcs.

Y así, sin más, se me caen las lágrimas al terminar de escuchar semejante obra de arte. Creo yo un disco mayor no solo en la discografía de la banda ni en el panteón de los grupos progresivos, sino del rock en general. Un disco por el cual muchos otros serán medidos cuando el tiempo llegue.

[extras]

Read the rest of this entry »

Tags: , , , ,

cover_cristinaabaroa_pintor100

Cristina Abaroa
Pintor De Ilusiones (Moon Music)
2002
[pop]
Prod: Cristina Abaroa
Sitehttp://www.cristinaabaroa.com
Eval: 4/5
Art(e): N/A

Tracks

  1. Pájaro Solitario (3:22)
  2. Si Me Faltas Tú (3:28)
  3. Un Poco Más (3:54)
  4. Sólo Un Beso (3:17)
  5. Pintor De Ilusiones (3:44)
  6. Tonto Corazón (3:46)
  7. Tus Manos Morenas (2:48)
  8. A Dónde Irán   (3:23)
  9. No Quiero Ser Yo (3:59)
  10. Quisiera (2:52)
  11. Cosas Del Alma (2:08)

Músicos/Musicians

  • Paul González – batería + percusión
  • Lee Sklak – bajo
  • Cristina Aboroa – guitarras4
  • Ramón Stagnaro – Intro de guitarra (4)
  • Pablo Aguirre – piano
  • Carlos Murguía – piano (6)

Reseña/Review
por/by Alfonso Treviño

La música de la mexicana, nacida en el Distrito Federal, Cristina Abaroa, es definitivamente un buen pop-rock, tranquilo, con letras sencillas, altamente recomendable para quienes gustan del mainstream en español, pero con música seria, alejada de los ritmos bailables y las canciones con fórmula.

Al escucharlo recordé mucho a la tapatía Julieta Marón, que también incursiona en un género parecido, aunque esta última maneja letras con mayor cantidad de poesía y su música puede en ocasiones evocar lo etéreo. En comparación, la música de Cristina Abaroa se escucha más accesible al oído que comienza a aventurarse en las corrientes musicales que no son precisamente 100% mainstream, y sus letras son sencillas.

Cristina Aboroa es la vocalista, guitarrista y arreglista de sus canciones. Ella se inició como guitarrista desde pequeña, participando en estudiantinas y otros conjuntos musicales.

El trabajo de Abaroa en su segundo disco, Pintor de Ilusiones, es un trabajo de calidad, pero que no deja de ser ligero y fácil de escuchar.

¿Qué podemos encontrar en este álbum? Arreglos de guitarra, acompañados por percusiones y en ocasiones por piano, mezclando con frecuencia ritmos latinos, sin que su música deje de ser pop-rock.

¿A quién le recomiendo su música? Definitivamente no al escucha de oído y gustos sofisticados, pero es una excelente opción para quien quiere comenzar a escuchar música que se vaya alejando del mainstream que sea digerible y accesible.

Tags: , , , ,

jennifercutting ocean

Jennifer Cutting’s Ocean Orchestra
Ocean: Songs For The Night Sea Journey
(Sun Sign)
2004
[celt folk new age]
Prod
: Jennifer Cutting
Site: http://www.jennifercutting.com/ ;  http://www.oceanorch.com
Tracks @ MySpacehttp://www.myspace.com/oceanorchestra
Eval: 4/5
Art(e):

Tracks

  1. Call Of The Siren (4:42)
  2. Out On The Ocean/Rolling Waves (4:08)
  3. The Gladdest Breeze (4:37 )
  4. My Grief On The Sea (4:15)
  5. Dissolving/King Neptue (4:48)
  6. The Sands Of Time (3:28)
  7. Sleep On The Deep 2:02
  8. Song For The Night Sea Journey (3:52)
  9. Forgiveness (5:08)
  10. Neptuno Reel/Woman Of The House (2:50)

Postludio

  1. If You Are Near (3:03)
  2. The Siren´s Farewell (0:52)

Músicos/Musicians

  • Jennifer Cutting – piano + organo + teclados + acordeón de piano + acordeón de botones

Voces

  • Polly Bolton - voz
  • Grace Griffitch – voz
  • Lisa Moscatiello – voz
  • Maddy Prior – voz
  • Tatiana Sarbinska – voz
  • Sylvie Berget – voz (coros)
  • Dominick Murria -voz (coros)
  • Chris Noyes – voz (coros)
  • Gabriel Yacoub - voz (coros)
  • Slaveya – voz (coros)
  • Theodocia Austen – voz (coros)
  • Karen Chittenden – voz (coros)
  • Anne Harrison -voz (coros)
  • Andrea Loewenwarter – voz (coros) 
  • Diane Weinroth – voz (coros)

Instrumentalistas

  • Blake Althen – samples + loops + programación, + guitarras eléctricas
  • Toby Cuffe – guitarra armónica + charsach (arpa escocesa) + flautas (whistles)
  • Tony Dolockley – flautas (uillean pipes y whistle) + guitarras eléctricas + gaitas
  • John Jennings – guitarra eléctrica
  • Meter Knight – violín
  • Zan McLeod – bouzouki + guitarras eléctricas y acústicas
  • Sue Richards – arpa celta
  • Kim Millar – violín
  • Peter Wilson – violín
  • Lisa Ponton – viola
  • Marcio Botelho - cello
  • Eliot Davis - cello
  • Rico Petroccelli – bajo
  • Myron Bretholz – percusiones (bodhran, huesos)
  • Marco Delmar – percusiones
  • Andy Hamburger – batería
  • Larry Kolota – programación de percusiones
  • Steve Loecher – batería
  • Dave Mattacjs – batería
  • Steve Misal – tambores + congas

Reseña / Review
por/by Alfonso Treviño

Songs For The Night Sea Journey de Jennifer Cutting y su Ocean Orchestra es, para mi gusto, simplemente excepcional y uno de los mejores discos de 2004.

Una singular mezcla de música orquestal con un toque de folklore celta y melodías que a veces nos recuerdan al new age hacen de esta obra una excelente adquisición para quienes gustan de música suave, pero a la vez evocadote y mística.

Las melodías hacen honor tanto al nombre del disco como al de la orquesta, la cual dirige magistralmente Cutting, ya que todas ellas hacen referencias a temas relacionadas con el mar.

Describir lo que escuché sería escribir una larga reseña, en donde cada melodía sería largamente elogiada. Dentro de mi particular gusto puedo decir que en este disco no hay melodía o canción que no me guste, que no es lo que siempre puedo decir de todo lo que escucho, y no quisiera parecer sesgado al momento de reseñar cada melodía.

¿Qué pueden esperar de este álbum? Como verán, la lista de músicos y de instrumentos es larga, por lo que se podrán imaginar la calidad musical de esta obra al combinar en cada melodía varios o todos los instrumentos mencionados, además, una serie de voces enriquecen cada una de las melodías en las que éstas hacen su aparición.

A los amantes del buen new age con tintes celtas, a los amantes del folklore, los invito a escuchar este disco, o mejor aún, a comprarlo ciegamente. No se decepcionarán.

Tags: , , ,

dreamland underwater

Dreamland
Underwater
(Uncle Buzz/Dogfinger Productions)
1999
[ambient electronica]
Prod:

Site: http://www.unclebuzz.com/dream.htm
Tracks @ MySpace:
Eval: 3.5/5
Art(e): James Cobb + Jams H. Sidlo

Tracks

  1. Sunspots
  2. I Frequency, Dream In Soundwaves
  3. Brief Moon
  4. Underwater
    Pt. 1: Descent
    Pt. 2: Floating
    Pt. 3: Echolocation
    Pt. 4: Deep Zone
    Pt. 5: Ascent

Músicos/Musicians

  • Johny A. Rodríguez – teclados + sintetizadores + voz + flautas
  • James H. Sidlo – guitarra + loops

con/with

  • Eugene Ng – grabaciones, mezclas (1)
  • Bobdog Catlin – voz de insecto (2), bajo (4)
  • Stephanie Key – clarinete + ocarina (4)

Reseña/Review
por/by Alfonso Treviño

El álbum titulado Underwater de la banda Dreamland, formada por Johnny A. Rodríguez (Pseudo Buddha) en los teclados, sintetizadores, vocales extendidas y flautas nativas americanas, y James H. Sidlo (Crevice) en guitarras y percusiones, es un trabajo en donde la simplicidad hace acto de presencia para crear atmósferas ambientales que evocan los títulos de los 8 tracks que componen esta obra.

Desde la primera entrega de su disco, Sunspots, en donde no es difícil imaginarnos estar en medio de una tormenta electromagnética producida por manchas solares, hasta el último track de la serie de 5 que conforman la pieza Underwater, los integrantes de Dreamland nos transportan a diferentes ambientes, sean éstos el Sol, las radio frecuencias o el fondo del mar.

Las guitarras de Sidlo rompen en ocasiones la monotonía y simplicidad de las melodías de esta obra, introduciendo sonidos distorsionados y que podrían parecer aleatorios en medio de toda la simplicidad musical que este grupo proyecta, mas logran transmitir el lado caótico de los ambientes en que nos sumergen, dándoles un toque de realismo: así podemos encontrar la presencia de las guitarras en Sunspots, recordándonos las interferencias que las tormentas que las manchas solares producen, o la estática de las radio frecuencias no sintonizadas en I Frequency.

Este álbum debe ser una pieza imprescindible en toda colección de quien guste de la música ambient y sepa apreciar los mensajes que una obra musical en donde impera la simplicidad nos puede hacer llegar.

Tags: , , , ,

cerati onceepisodiossinfonicos

Cerati
Once Episodios Sinfónicos
(BMG)
2001
[symphonic (pop)]
Prod
: Diego Sáenz
Site: http://www.cerati.com
Tracks @ MySpace: http://www.myspace.com/gustavocerati
Eval: 2/5
Art(e): Urko Suaya/Eloisa Ballivián/Sofía Temperley

Tracks

  1. Canción Animal (5:32)
  2. Bocanada (4:02)
  3. Corazón Delator (6:32)
  4. El Rito (6:52)
  5. A Merced (2:34)
  6. Raíz (4:13)
  7. Sweet Sahumerio (6:40)
  8. Persiana Americana (6:52)
  9. Verbo Carne (3:56)
  10. Un Millón De Años Luz (5:20)
  11. Signos (5:36)

Músicos/Musicians

  • Gustavo Cerati – voz
  • Alejandro Terán - arreglos + dirección

con/with

  • Primeros violines  - Javier Casallia + Damián Bolotín + Gustavo Mule + Sebastián Prusak + Silvio Murano + Brigitta Danko + Guadalupe Tobarías + Pablo Aznarez
  • Segundos violines – Katja Lartchenko + Ma. Mercedes Molina + José Bagnatti + Natalia Shishmonina +  Oleg Pishermin
  • Violas – Kristina Bara + Elizabeth Ridolfi + Paula Recondo + Jorge Sandrini
  • Violoncellos – Dimitri Rodnoi + Diego Sánchez + Sebastián Parada + Esteban Gismondi
  • Contrabajos – Sergio Rivas + Juan Pablo Navarro + Walter Guerrero
  • Trompas en Fa – Luis Martino + Pablo Nalli + Andrés Bercellini + Salvador Guido
  • Trompetas – Miguel Angel Tallarita + Richard Nant
  • Fabián Silberman – flauta + piccolo
  • María de los Angeles Zanzi – oboe
  • Leo Heras – clarinete + clarón
  • Eduardo Lamas – tuba
  • Daniel Serales – placas
  • Eduardo Nicoleu – percusión
  • Alejandro Kreintzies – timbales
  • Lucrecia Jansa – arpa
  • Sebastián Schachtel – theremin

Reseña/Review
by Jesse Garza

Siempre me ha molestado que Soda Stereo y/o Gustavo Cerati no sean reconocidos debidamente fuera de América Latina, pues están a la altura, y hasta por encima, de muchos de los “artistas” considerados influyentes a nivel internacional. Conocí a Soda Stereo por allá de 1986 u 87 con Nada Personal, y me gustaron; canté y bailé Persiana Americana al igual que muchos adolescentes de mi época en el 88, y Signos me parecía un disco sobresaliente por ser de aquellos en que “todas las canciones estaban buenas”. Pero cuando escuché Doble Vida en 1989 me di cuenta que Soda Stereo era algo más. El primer sencillo de ese disco, Picnic en el 4o B, aunque no me convencía del todo, era suficientemente distinta a lo que habían hecho antes como para despertar mi curiosidad en cuanto a cuál era el “estilo” de Soda (al igual que su cambio de imagen en la portada). La introducción de metales y hasta raperos (¡en inglés!) me hizo no sólo apreciarlos sino comenzar a realmente admirarlos.

Y aunque Canción Animal me parece un disco excelente, su “simplicidad” (guitarra-bajo-batería) no me provocó tanto como los loops de batería y teclado en No Necesito Verte o la electrónica danzable de Colores Santos al año siguiente, propuestas realmente vanguardistas en su tiempo, y por lo mismo no tan bien recibidas. Lo mismo con los samples, loops y sintes de Dynamo, mi disco favorito de Soda. Y de ahí en delante, todas las elecciones y propuestas de Gustavo Cerati me habían parecido acertadas y admirables. Hasta ayer.

Ayer escuché 11 Episodios Sinfónicos, el “nuevo disco de Gustavo Cerati“. Lo esparaba con cierta ilusión, pues hasta ahora sus desvíos musicales no me habían defraudado, y el experimento sinfónico de Verbo Carne en Bocanada me había parecido muy bien logrado. Una de las cosas que más disfrutaba de ver a Soda en vivo era justamente como arreglaban sus canciones clásicas a lo que trajeran de moda. Entonces, un disco de éxitos de Soda y Cerati avalado por el mismísimo Gustavo debía ser sobresaliente.

El arranque del disco es prometedor, impidiendo reconocer que es Canción Animal hasta que Gustavo comienza a cantar, y todo va bien hasta justo antes del primer coro, cuando comenzamos a notar que el mismo Tavo está cantando con un ánimo distinto, comienza a inyectarle “humor”, restándole fuertemente al elemento erótico de la canción original, la lujuria sustituída por ago más bien parecido a picardía. Comenzamos a notar también el exceso de arreglos que alcanzará niveles opulentos a través del resto del disco. Bocanada, la canción siguiente, pasa casi inadvertida.

Con Corazón Delator la esperanza vuelve a surgir; es, a mi gusto (y la de Cerati, de acuerdo a una entrevista que leí), la pieza mejor lograda del disco y la que hace a uno preguntarse “¿por qué quedaron así las demás canciones?”. Es de las pocas en las que el ánimo de la canción original y la letra se sienten cómodas en el entorno orquestral. No puedo decir lo mismo de El Rito, que aunque originalmente es una pieza alegre, aquí empalaga un poco. Curiosamente, la canción siguiente, A Merced, que originalmente es una pieza dulzona, aquí se presenta en versión breve e instrumental, y quizá también por retener el espíritu original, se disfruta. Sobresale en esta pieza el sintetizador, limpio y reminiscente a una voz humana (estilo Goldfrapp), y que sorprende por no escuharse fuera de lugar con los instrumentos tradicionales de la orquesta.

Le sigue Raíz, mi pieza favorita de Bocanda, que no está tan mal, pero… no sé, no termina de convencer, sobre todo el final. O quizá sólo sea que yo esté muy atado a la versión original. Sweet Sahumerio es la última pieza rescatable del disco; el arreglo, e inevitablemente la cítara (que yo nunca antes había escuchado con una sinfónica), le dan un toque oriental, y el resultado es bueno, sobre todo si consideramos que la pieza original tenía un trasfondo electrónico. Insisto: retiene el “mood”, el ánimo original, y los arreglos están pensados alrededor de eso.

A Persiana Americana se le redujo considerablemente el tempo y la energía, en un intento por convertirla en balada, y aunque creo que de esos cambios podría haber surgido algo interesante, aquí no ocurrió. Verbo Carne es casi igual (y casi tan buena) como la versión original, pero Un Millón de Años Luz sufre, como algunas de las piezas anteriores, de excesos de arreglos matinee-escos. El concierto cierra con una versión irregular de Signos, en unas partes bien lograda, particularmente en las que el sinte-vocal mencionado antes le dan un toque etéreo, pero en otras no tanto; otra vez, arreglos innecesarios.

Debo reconocer que la calidad interpretativa de Cerati sigue estando en plena forma y, sin ser conocedor, la orquesta se desempeña más que satisfactoriamente. El problema está en los arreglos. A través del disco es difícil no imaginarse algún pasaje del Cascanueces (o peor, de alguna película de Disney); son en ocasiones tan malos como los que típicamente distinguen a la gran cantidad de discos existentes allá afuera de versiones sinfónicos de grupos insignia (piénsese en Beatles, Pink Floyd, U2). Sin embargo, esos discos son perdonables por ser baratos, ejecutados por orquestas desconocidas, sin involucramiento del grupo original, y para algún propósito específico (que aún no sé cuál es, pero ambientar el buffet en un crucero de jubilados viene a la mente). Aquí lo que no me explico es Gustavo cantando al frente de la orquesta. Tampoco me parece que él sea de los que toman el “manual del rockero establecido” y lee que lo que sigue es editar un álbum de éxitos en versión sinfónica.

Por otro lado, no me parece (o no quiero creer) que haya alcanzado su nivel de comfort y se haya vuelto de los que edita un disco por beneficio económico, aunque, ahora que lo pienso, he visto tantos discos de éxitos y de conciertos de Soda que…

Ciro me contó que la idea e insistencia en hacer este disco fue de alguien más, y que Gustavo aceptó la invitación a cantar en él. Si realmente fue así, y podemos considerar este disco como uno de un director/arreglista y su orquesta con Cerati como cantante invitado, y no como un disco de Cerati, pues entonces cambia un poco la apreciación. Y también mi calificación, que se vería reducida en una estrella.

Revisar también / See also

[extras]

Read the rest of this entry »

Tags: , , , ,